Eduardo Valdés Escoffery es magistrado del Tribunal Electoral (TE) desde el restablecimiento de la democracia en el país, en 1990, por lo que ha sido un actor principal en las seis elecciones generales que se han realizado y, ahora, es el presidente del Plan General de Elecciones de 2024, la que sería su última participación. Con La Estrella de Panamá reflexiona sobre su experiencia, evalúa la democracia panameña y habla sobre la necesidad de la segunda vuelta, y elecciones intermedias

¿Usted tiene tres periodos, si no me equivoco, como magistrado del Tribunal Electoral. Cuál es su evaluación de estos procesos electorales? 

Estoy en el Tribunal desde el 1 de junio de 1990 y, por lo tanto, he podido participar en todas las elecciones y referendos que se han organizado en nuestro país desde la invasión. Mi evaluación de todos los procesos electorales llevados a cabo desde la primera elección parcial de enero de 1991, es que Panamá ha estado mejorando consistentemente el sistema electoral panameño a través de una Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE), coordinada por el TE, que trabaja durante un año cada quinquenio, en un modelo único a nivel mundial en el que la sociedad civil y los partidos políticos buscan consensos para que el sistema sea más equitativo, eficiente, transparente, con rendición de cuentas y eficaz. Siempre se ha estado consciente que la Asamblea Nacional tiene la última palabra al momento de aprobar la reforma porque es el órgano que aprueba las leyes, al igual que ocurre en todos los países democráticos del mundo. Demasiadas personas piensan, erróneamente, que el TE es el que hace la ley electoral o que tiene suficiente poder para influir en la Asamblea para que apruebe la reforma que necesita el país. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *